Talibanes intensifican restricciones: Prohibición de voces femeninas en radios de Kandahar y más limitaciones a medios afganos

En un nuevo golpe a la libertad de expresión y los derechos de las mujeres, los talibanes han impuesto una prohibición estricta a la difusión de voces femeninas en las emisoras de radio de la provincia de Kandahar. Esta medida, que se suma a la ya existente prohibición de imágenes de seres vivos en la televisión, representa un paso más en el sistemático intento de borrar la presencia femenina de la vida pública afgana.
La reciente directiva restringe severamente la programación radial, impidiendo incluso la transmisión de anuncios o programas provenientes de Kabul que incluyan voces de mujeres. Kandahar se une así a Helmand como las únicas dos provincias del país donde se aplica esta prohibición total, evidenciando el endurecimiento de las políticas talibanas.
Además de la censura de voces femeninas, los talibanes han impuesto restricciones adicionales a la publicidad en los medios. Ahora, se prohíbe la emisión de anuncios relacionados con medicamentos, cosméticos y la promoción de clínicas y hospitales, a menos que cuenten con la autorización de la Dirección de Salud Pública.
El impacto de estas medidas en los medios de comunicación afganos es devastador. Desde la toma de poder de los talibanes en 2021, más de la mitad de los medios de comunicación del país han cerrado sus puertas. Los periodistas que aún trabajan enfrentan amenazas, arrestos y una creciente censura, lo que ha llevado a muchos a exiliarse.
La situación de la libertad de prensa en Afganistán es alarmante. El país ocupa el puesto 178 de 180 en el ranking mundial de libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras, lo que refleja el drástico deterioro de este derecho fundamental bajo el régimen talibán.
Las organizaciones de derechos humanos han condenado enérgicamente estas nuevas restricciones, calificándolas como un ataque directo a los derechos de las mujeres ya la libertad de expresión. La comunidad internacional ha expresado su profunda preocupación por el retroceso de los derechos humanos en Afganistán y ha instalado a los talibanes a respetar los derechos fundamentales de todos los afganos, incluyendo el derecho a la libertad de expresión y los derechos de las mujeres.






