Infartos oculares: una amenaza silenciosa para la visión en República Dominicana

El oftalmólogo Remberto Escoto ha emitido una seria advertencia sobre la creciente incidencia de infartos oculares en el país, muchos de los cuales pasan desapercibidos debido a su naturaleza asintomática. Estos «derrames» oculares solo se detectan en exámenes de rutina si no afectan el centro de la visión, lo que subraya la importancia de las revisiones periódicas.
Escoto enfatiza que diversas enfermedades sistémicas no controladas representan un riesgo significativo de ceguera total. Entre ellas, la hipertensión, la diabetes y la artritis reumatoidea son particularmente peligrosas. El especialista destaca la diabetes como la principal causa de infartos oculares, lo que resalta la necesidad de un manejo riguroso de esta condición.
Cualquier enfermedad que comprometa los vasos sanguíneos, ya sea por obstrucción o inflamación —como el lupus o la tuberculosis que puede causar uveítis—, tiene el potencial de provocar problemas oculares graves y ceguera irreversible.
A pesar de este panorama, el doctor Escoto ofrece un mensaje de esperanza: estas afecciones oculares se pueden controlar, diagnosticar y tratar eficazmente para prevenir la pérdida total de la visión. La clave reside en la conciencia de que cualquier enfermedad que una persona padezca puede afectar sus ojos, y en la adopción de medidas preventivas y el control médico adecuado.
Además, el oftalmólogo recordó los cambios visuales relacionados con la edad, señalando que a partir de los 40 años es común experimentar dificultades para leer, lo que a menudo requiere el uso de lentes. A los 65 años, padecimientos como las cataratas se vuelven más frecuentes.






