El impacto de los recortes de ayuda de EE.UU. en los desplazados de Etiopía

La suspensión de la ayuda humanitaria por parte del gobierno de Donald Trump ha agravado dramáticamente la situación de los desplazados en la región de Tigré, al norte de Etiopía. Más de un millón de personas que huyeron del conflicto armado entre 2020 y 2022 dependen de la asistencia alimentaria y médica, gran parte de la cual era provista por la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID) antes de su desmantelamiento.
En campos como Adi-Kentiba, se reportan muertes diarias por hambre y enfermedades, especialmente entre niños, ancianos y mujeres embarazadas. La falta de alimentos, medicinas y servicios básicos ha convertido la muerte en una “nueva normalidad”, según testimonios locales. Autoridades tigrinas advierten que ninguna otra organización ha podido llenar el vacío dejado por USAID, y que millones de vidas están en riesgo.




