La sorprendente movilidad del útero y por qué es clave para el aparato reproductivo femenino

Aunque durante siglos se creyó en la teoría del “útero errante”, hoy la ciencia ha demostrado que el útero sí se mueve, pero de forma controlada y funcional, y esa movilidad es clave para la fertilidad, el embarazo y la salud pélvica.
Suspendido entre la vejiga y el recto por ligamentos flexibles, el útero puede inclinarse hacia adelante (anteversión) o hacia atrás (retroversión), posiciones que varían entre mujeres y a lo largo del ciclo menstrual. Esta capacidad de movimiento permite que el cuello uterino cambie de posición, textura y apertura, facilitando o impidiendo el paso de espermatozoides según la fase hormonal.
Durante la excitación sexual, el útero se eleva ligeramente, y en el parto se contrae con fuerza para ayudar a expulsar al bebé. Además, su inclinación puede influir en molestias como dolor lumbar, necesidad frecuente de orinar o estreñimiento, dependiendo de qué órganos presione.
Un dato fascinante: una trompa de Falopio puede capturar un óvulo del ovario opuesto, gracias a sus fimbrias móviles, lo que demuestra la increíble coordinación del aparato reproductivo femenino.
Este conocimiento no solo desmonta mitos históricos, sino que también empodera a las mujeres con información vital sobre su cuerpo.





