Cuba vive un verano en penumbras por apagones prolongados

La crisis energética en Cuba se ha intensificado durante el verano, con apagones que alcanzan hasta 20 horas diarias en varias regiones del país. Incluso barrios de La Habana, antes menos afectados, ahora enfrentan cortes de luz nocturnos de hasta ocho horas. La demanda eléctrica se dispara por el uso de ventiladores y aires acondicionados, mientras la generación no logra cubrir las necesidades básicas.
La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) atribuye la situación a fallas estructurales, falta de combustible y sanciones internacionales, además de una caída en las importaciones desde Venezuela, México y Rusia. Expertos advierten que el sistema eléctrico requiere entre 8.000 y 10.000 millones de dólares en inversiones para estabilizarse. Aunque el gobierno promueve la construcción de 92 parques solares, la falta de sistemas de almacenamiento limita su efectividad en horas nocturnas.
Mientras tanto, los cubanos enfrentan noches sin descanso, rutinas interrumpidas y una creciente frustración social. Las conversaciones cotidianas giran en torno a los horarios de los apagones, reflejando una realidad cada vez más difícil de sobrellevar.




