Demoliciones en el Néguev desencadenan protestas y disturbios

AL SIR, ISRAEL — La policía israelí, utilizando excavadoras, ha demolido 35 viviendas de la comunidad árabe beduina en la aldea no reconocida de Al Sir, en el desierto del Néguev, Israel. La demolición, ordenada por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, provocó fuertes protestas y enfrentamientos con los residentes.
Los habitantes de Al Sir respondieron a la destrucción con una protesta enérgica, con algunos incluso quemando sus propias casas en un acto de desesperación, lo que derivó en disturbios. La policía se enfrentó a los manifestantes para dispersarlos.
El gobierno israelí justifica la demolición argumentando que las casas fueron construidas de manera ilegal y que su plan es reubicar a las familias en un nuevo barrio que se está construyendo en un pueblo cercano. Esta acción forma parte de la política oficial para trasladar a la población beduina del Néguev, que reside en decenas de aldeas no reconocidas por el Estado.





