El poder de la alimentación en la batalla contra el cáncer

Alimentación como pilar del tratamiento
La nutrición adecuada no solo fortalece el cuerpo, sino que también mejora la tolerancia a los tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia, eleva el estado de ánimo y aumenta las probabilidades de supervivencia.
Desnutrición en pacientes oncológicos
Entre 4 y 8 de cada 10 personas con cáncer están desnutridas al iniciar su tratamiento, lo que debilita sus defensas y reduce su capacidad de recuperación. Un cuerpo bien nutrido se convierte en un aliado del tratamiento.
Factores modificables que influyen en el cáncer
Alrededor del 50% de las muertes por cáncer están relacionadas con factores como el tabaco, el alcohol, la mala alimentación, la inactividad física y el exceso de grasa corporal. Estos factores pueden ser modificados para reducir el riesgo.
Síntomas que afectan la alimentación
Tratamientos como la quimioterapia pueden provocar boca seca, cambios en el sabor, náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento. Existen soluciones prácticas como comidas frías, alimentos blandos, sorbos de agua frecuentes y porciones pequeñas.
Impacto emocional y hábitos alimentarios
El cáncer afecta también las emociones, lo que puede alterar el apetito. Algunos pacientes dejan de comer, mientras que otros recurren a comida rápida y azucarada, lo que agrava su estado físico y emocional.
Recomendaciones generales
Cada paciente requiere una dieta personalizada, pero en general se recomienda:
- Consumir frutas y verduras frescas
- Evitar alimentos ultraprocesados
- Limitar el alcohol y el azúcar
- Mantener una hidratación constante
- Priorizar alimentos suaves y nutritivos






