Masacre en Río: redada policial deja más de 130 muertos en las favelas y desata indignación internacional

Las favelas de Río de Janeiro viven días de luto y conmoción tras una de las operaciones policiales más letales en la historia de Brasil. El pasado 29 de octubre, una redada masiva contra la banda criminal Comando Vermelho dejó al menos 132 muertos, incluidos cuatro agentes, en los complejos de Penha y Alemão. La intervención, que movilizó a más de 2,500 policías y soldados, provocó enfrentamientos violentos, denuncias de ejecuciones extrajudiciales y escenas de horror en las calles, donde los cuerpos fueron alineados en plazas y aceras.
Mientras las familias entierran a sus muertos, organizaciones de derechos humanos y la ONU han exigido una investigación independiente por el uso excesivo de la fuerza. El gobierno regional, que ejecutó la operación sin informar al Ejecutivo de Lula da Silva, la calificó como un “éxito”, mientras que líderes comunitarios y legisladores visitaron las zonas afectadas para escuchar las demandas de justicia.
La favela de Vila Cruzeiro, epicentro de la tragedia, se ha convertido en símbolo del dolor y la indignación de una población que clama por seguridad sin violencia. La Defensoría Pública de Río ha iniciado un proceso para documentar posibles abusos, mientras el país debate los límites de la acción policial en zonas vulnerables.





