Doble juego político frente a temas de alta sensibilidad social

Los principales partidos políticos en la República Dominicana mantienen un pulso estratégico sobre los asuntos más sensibles para la ciudadanía, adoptando posturas públicas confrontativas que, en la práctica, evitan soluciones contundentes a problemas estructurales. En las últimas semanas el debate sobre la cesantía laboral y la indexación salarial volvió a polarizar a oficialismo y oposición, pero la discusión se ha centrado más en el señalamiento político que en propuestas concretas para los trabajadores y las pequeñas empresas.
Un ejemplo reciente fue la polémica provocada por la diputada del Partido Revolucionario Moderno, Carmen Ligia Barceló, tras proponer un tope a las indemnizaciones por cesantía, una iniciativa que despertó críticas inmediatas de la oposición y generó un intenso intercambio mediático. Barceló aclaró que su intención era proteger a microempresas y emprendedores ante cargas financieras que podrían llevarlas a la quiebra, pero el episodio dejó claro que ambas fuerzas políticas emplean el conflicto discursivo para marcar terreno sin comprometerse a ajustes profundos en política laboral o social.
Analistas y líderes sociales advierten que este “juego del bueno y el malo” erosiona la confianza pública porque alarga la resolución de demandas ciudadanas urgentes y convierte temas sensibles en instrumentos electorales. Mientras tanto, sectores vulnerables observan con inquietud la falta de medidas efectivas que atiendan la informalidad laboral, la protección social y la estabilidad económica de trabajadores y familias, lo que podría alimentar mayor tensión social si no se abordan con políticas claras y consensuadas.






