El obispo Jesús Castro Marte, recientemente designado como arzobispo, criticó la sentencia del Tribunal Constitucional que despenaliza las relaciones homosexuales entre policías y militares adultos y consentidas, calificándola como una “trepidante degradación social”

La reciente decisión del Tribunal Constitucional (TC) de la República Dominicana, que elimina las sanciones penales para policías y militares que mantengan relaciones sexuales con personas del mismo sexo, ha generado fuertes reacciones en sectores religiosos.
El obispo Jesús Castro Marte, de la diócesis de Nuestra Señora de La Altagracia en Higüey y nuevo arzobispo, expresó su rechazo a la medida, señalando que representa una “trepidante degradación social” y un deterioro acelerado de los valores en el país. A través de declaraciones públicas, el prelado manifestó su sorpresa y preocupación por lo que considera un retroceso en la defensa de la moral y la disciplina dentro de los cuerpos castrenses.
La sentencia del TC establece que las relaciones homosexuales entre miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional no deben ser castigadas, siempre que sean adultas y consentidas, eliminando así las penas de cárcel que anteriormente se aplicaban.
La reacción del nuevo arzobispo se suma a la de otras instituciones religiosas, tanto católicas como evangélicas, que han mostrado su rechazo unánime a la decisión, argumentando que podría afectar la cohesión y disciplina militar.
Este fallo marca un cambio significativo en la normativa castrense dominicana y abre un debate nacional sobre los límites entre derechos individuales y regulaciones institucionales.






