COP11: Panamá lidera esfuerzos para reforzar el control de cigarrillos electrónicos y proteger a las nuevas generaciones

La doctora Reina Roa, directora general de Salud Pública de Panamá, preside esta semana la undécima Conferencia de las Partes (COP11) de la Convención Marco para el Control del Tabaco (CMCT), celebrada en Ginebra. En una entrevista con EFE, Roa destacó que uno de los temas centrales del encuentro es el control de los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado y otros productos emergentes con nicotina, que están ganando popularidad entre los jóvenes bajo la falsa percepción de ser menos dañinos.
Roa subrayó que la adicción a la nicotina ya está reconocida en la Clasificación Internacional de Enfermedades, y que estos nuevos productos contienen sustancias tóxicas y cancerígenas, a pesar de no generar humo visible. Panamá, junto a países como Brasil, ha impulsado propuestas para reforzar la regulación de estos dispositivos, sin necesidad de modificar el texto de la convención, ya que sus artículos actuales permiten abordar estos desafíos emergentes.
Enfoque ambiental y nuevos compromisos
Otro eje de discusión en la COP11 es el impacto ambiental del tabaco, especialmente de los filtros de cigarrillos, que Roa calificó como el “contaminante mundial número uno”. Estos residuos llegan a los océanos y afectan directamente a comunidades, suelos y fuentes de agua. En este sentido, se busca vincular la convención con tratados ambientales internacionales, como el acuerdo global sobre contaminación por plásticos y la Convención de Basilea, que regula el comercio de desechos peligrosos.
20 años de avances y desafíos
La CMCT, que cumple 20 años en 2025, ha sido ratificada por 183 países, aunque aún no por grandes productores de tabaco como Estados Unidos, Argentina y Cuba. Roa reconoció avances significativos en la implementación de medidas como ambientes libres de humo, restricciones publicitarias y prohibiciones de venta a menores, pero también señaló que algunos artículos aún requieren mayor aplicación.
La COP11 representa un momento clave para reforzar el compromiso global contra el tabaquismo y adaptarse a los nuevos retos que plantea la industria tabacalera, especialmente en su estrategia de captación de nuevas generaciones a través de productos alternativos.



