Crisis en Honduras: Violencia y parálisis en el conteo electoral a días del plazo límite

Tegucigalpa, Honduras – La incertidumbre se apodera del país tras tres semanas de las elecciones generales del 30 de noviembre. El Consejo Nacional Electoral (CNE) enfrenta una carrera contra el reloj para oficializar resultados antes del 30 de diciembre, en medio de un clima de alta tensión y parálisis institucional.
El foco del conflicto se encuentra en las instalaciones del Instituto Nacional de Formación Profesional (INFOP), ubicado en el Bulevar Centroamérica de Tegucigalpa. Este recinto, que funciona como el Centro Logístico Electoral, fue escenario de un violento choque entre simpatizantes del oficialista Partido Libre y el opositor Partido Nacional, dejando un saldo de al menos dos heridos.
Debido a la falta de garantías de seguridad y las constantes presiones políticas, el escrutinio especial de 2,792 actas con inconsistencias permanece detenido. Esta parálisis impide cerrar un conteo donde, según datos preliminares, Nasry «Tito» Asfura lidera con un 40.54%, seguido muy de cerca por Salvador Nasralla.
La presidenta Xiomara Castro ha denunciado un «golpe electoral», mientras la oposición exige transparencia en el conteo final. Si el CNE no logra emitir una declaratoria oficial para fin de mes, la decisión recaerá sobre un Parlamento actualmente debilitado, que no sesiona en pleno desde agosto y opera bajo una Comisión Permanente de solo nueve diputados.





