EE. UU. e India sellan acuerdo histórico: Fin al crudo ruso y nuevo eje con Venezuela

En un giro radical para la geopolítica energética, el presidente Donald Trump anunció vía Truth Social un acuerdo comercial sin precedentes entre Estados Unidos e India. El pacto no solo redefine el intercambio de bienes entre ambas potencias, sino que busca aislar financieramente a Rusia y reconfigurar el mercado petrolero global tras los recientes cambios políticos en Sudamérica.
El acuerdo establece una reducción significativa en las barreras comerciales. Estados Unidos (Washington D.C.) recortará los aranceles a productos indios, pasando del 25% al 18%. En contrapartida, India (Nueva Delhi) se ha comprometido a importar bienes estadounidenses por un valor superior a los 500.000 millones de dólares, priorizando sectores estratégicos como la alta tecnología, la agricultura y la infraestructura energética.
El punto más disruptivo del tratado es el compromiso de India de cesar la compra de petróleo ruso. Esta medida, impulsada directamente por la administración Trump, tiene como objetivo central cortar una de las principales fuentes de financiamiento de la maquinaria de guerra en Ucrania.
Para suplir el vacío dejado por Rusia, India incrementará sus importaciones desde EE. UU. y retomará con fuerza la compra de crudo proveniente de Venezuela (Caracas). Este movimiento es fruto del nuevo escenario político venezolano tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero y la apertura del sector petrolero liderada por la administración de Delcy Rodríguez.
El anuncio provocó un optimismo inmediato en los centros financieros. La bolsa de India (Nifty 50) experimentó un salto del 3,8%, con movimientos clave registrados en el centro financiero de Gujarat, mientras que la rupia india se apreció un 1% frente al dólar. En Nueva York, los mercados energéticos ya evalúan el impacto de este nuevo flujo de suministro.




