Tensión en Suzuka: Max Verstappen veta a la prensa británica tras un desplante histórico

El Gran Premio de Japón ha comenzado con una temperatura inusual fuera de la pista. Max Verstappen, tricampeón del mundo, ha protagonizado un tenso episodio al negarse a iniciar su rueda de prensa oficial hasta que Giles Richards, corresponsal del diario The Guardian, abandonara el recinto.
Este veto directo es la culminación de un conflicto que se originó meses atrás, durante el cierre de la temporada pasada en Abu Dabi. El piloto neerlandés mostró su malestar por una pregunta de Richards en la que se le cuestionaba si sentía arrepentimiento por su choque con George Russell en el GP de España; un incidente que, a la postre, resultó decisivo para que Lando Norris se coronara campeón por apenas dos puntos de diferencia.
Verstappen no ocultó su indignación, acusando al periodista de mantener una visión sesgada y de centrarse únicamente en sus errores para justificar el resultado del mundial anterior.
Un inicio de temporada bajo presión
Este roce mediático llega en un momento de vulnerabilidad para Red Bull. La escudería de Milton Keynes está sufriendo para seguir el ritmo de Mercedes, que se ha posicionado como la fuerza dominante en este arranque de año.
Fuentes cercanas al garaje sugieren que la frustración de Max no es solo con los medios, sino también con el rendimiento del monoplaza bajo la nueva era reglamentaria. El piloto ha dejado ver su disconformidad con los cambios técnicos actuales, lo que, sumado a la presión deportiva, parece haber agotado su paciencia ante las críticas de la prensa británica.




