Hannah Murray revela crisis de salud mental tras involucrarse con organización espiritual

Londres, Reino Unido.– La actriz británica Hannah Murray, reconocida por su papel de Gilly en Game of Thrones, compartió por primera vez los difíciles episodios que atravesó tras vincularse con una organización de bienestar espiritual que, según relata, afectó gravemente su salud mental.
Su testimonio forma parte de las memorias tituladas The Make-Believe: A Memoir of Magic and Madness, donde narra cómo las presiones de la fama y problemas personales la llevaron a buscar respuestas en terapias alternativas. Durante el rodaje de la película Detroit, una supuesta sanadora energética la introdujo en un grupo que ofrecía cursos espirituales a cambio de altas sumas de dinero. Con el tiempo, la organización ejerció fuerte influencia sobre sus decisiones y percepción de la realidad.
Murray explicó que la situación derivó en una crisis psicológica que requirió atención médica especializada y su ingreso en un centro de salud mental, donde fue diagnosticada con trastorno bipolar. Desde entonces inició un proceso de recuperación que la llevó a replantear su vida y carrera artística.
Actualmente, la actriz vive alejada de los focos mediáticos y asegura sentirse en una etapa más estable. Con la publicación de sus memorias busca promover una conversación abierta sobre la salud mental, advertir sobre los riesgos de ciertos movimientos de autoayuda y eliminar los estigmas asociados a las hospitalizaciones psiquiátricas.
Su relato ha generado interés entre seguidores y especialistas, al poner sobre la mesa los desafíos que enfrentan las figuras públicas detrás de la fama.




