Masacre en Honduras deja al menos 20 campesinos muertos, entre ellos dos niños

Al menos 20 campesinos, incluidos dos niños, fueron asesinados en una plantación de palma africana en la comunidad de Rigores, en Trujillo, Honduras, en una de las masacres más graves registradas recientemente en la región del Bajo Aguán.
De acuerdo con los informes preliminares, las víctimas trabajaban como jornaleros cuando fueron atacadas por hombres armados presuntamente vinculados a grupos criminales que operan en la zona. Durante el ataque, varias personas intentaron refugiarse en una iglesia cercana, pero fueron alcanzadas por los disparos.
La tragedia provocó una fuerte condena por parte de la Iglesia Católica, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) y diversas organizaciones sociales, que exigieron justicia y reclamaron el desmantelamiento de las redes criminales responsables de la violencia en la región.
El hecho también volvió a evidenciar el histórico conflicto por la tierra en el Bajo Aguán, una zona marcada durante décadas por enfrentamientos relacionados con la tenencia de terrenos y las plantaciones de palma africana.





