Alarma en el Bronx: Aaron Judge sufre fractura por estrés y será baja indefinida con los Yankees

NUEVA YORK — Los Yankees de Nueva York han recibido un duro golpe en sus aspiraciones de la temporada tras confirmarse que su capitán y máxima figura, Aaron Judge, ha sido diagnosticado con una fractura por estrés en la primera costilla del lado derecho.
La gravedad de la situación aumenta al recordar que se trata de una recaída de la misma lesión que sufrió en septiembre de 2019, la cual en aquel momento derivó en un colapso parcial de pulmón.
El plan de recuperación y las alarmas encendidas
El cuerpo médico de los Yankees ha determinado que el jardinero requerirá de descanso inmediato y actividad física estrictamente limitada. El plan de acción incluye someterlo a nuevos estudios de imagen en un período de 4 a 6 semanas para evaluar cómo evoluciona el hueso. Aunque el panorama es preocupante, el equipo mantiene el optimismo de que «El Juez» pueda volver a los terrenos de juego en algún momento de la presente temporada.
Un dolor silencioso que afectó su rendimiento
Judge había estado lidiando con molestias en el hombro derecho desde hace aproximadamente dos semanas, un dolor que, según explicó, solo aparecía al momento de hacer el swing. Al no recordar una jugada específica que detonara el dolor, inicialmente se catalogó como una contusión ósea. Sin embargo, tras perderse su primer juego de la campaña el pasado martes, Judge viajó a Dallas para someterse a una resonancia magnética con un especialista, donde finalmente se reveló la fractura.
Este malestar físico explica el notable bache ofensivo que atravesaba el toletero. Desde el pasado 11 de mayo, su rendimiento se desplomó drásticamente:
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Bateo reciente: Apenas .206 de promedio (de 68-14).
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Poder: Solo un cuadrangular conectado en ese lapso.
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Ponches: 19 chocolates recibidos.
A pesar de este bache, los números globales de Judge en los 59 partidos que ha disputado esta temporada reflejan su importancia en la alineación, promediando una línea de .248/.375/.533 con 17 cuadrangulares y 38 carreras impulsadas. Los Yankees tendrán ahora la difícil tarea de mantenerse a flote sin su principal arma ofensiva.




