El histórico récord de Just Fontaine tiembla ante el feroz ritmo de Messi, Mbappé y Haaland

El Mundial está viviendo un arranque goleador sin precedentes que ha puesto en jaque una de las marcas más legendarias e imbatibles de la historia del fútbol: los 13 goles de Just Fontaine en el Mundial de Suecia 1958. Lo que durante más de seis décadas pareció una hazaña inalcanzable, hoy corre serio peligro gracias al estado de gracia de tres bestias del área.
Un arranque de ensueño
Con solo dos partidos disputados en el torneo, las cifras son de auténtica locura. Lionel Messi lidera la tabla con 5 goles, mientras que Kylian Mbappé y Erling Haaland le pisan los talones con 4 dianas cada uno. A este ritmo, el olimpo del fútbol de una sola edición mundialista podría cambiar de dueño muy pronto.
Además, los delanteros modernos cuentan con un poderoso aliado: el nuevo formato del Mundial. En la actualidad, los futbolistas que logren alcanzar la instancia de semifinales disputarán un total de 8 partidos, dos más que los 6 que necesitó Fontaine en su época para firmar su mítica tarjeta goleadora.
La leyenda del récord «imprevisto»
El récord de Just Fontaine está rodeado de mística. El delantero francés llegó a la cita de 1958 tras una operación de menisco, con el rol de suplente —entró en la convocatoria final por la lesión de un compañero— e incluso tuvo que jugar con botas prestadas.
A pesar de las adversidades, firmó una obra de arte de 13 goles distribuidos con precisión quirúrgica: 3 a Paraguay, 2 a Yugoslavia, 1 a Escocia, 2 a Irlanda del Norte, 1 a Brasil y un póker de 4 goles a Alemania. Lamentablemente, una grave fractura de tibia y peroné forzó su retiro prematuro a los 28 años, impidiéndole disputar otra Copa del Mundo.
El despertar de la momia
Desde que el alemán Gerd Müller anotara 10 goles en el Mundial de 1970, nadie había logrado acercarse seriamente a los dos dígitos. En las últimas décadas, solo leyendas de la talla de Grzegorz Lato (7), Ronaldo Nazário (8) y el propio Mbappé (8 en una edición anterior) habían conseguido superar la barrera de la media docena de goles.
El propio Fontaine solía bromear en vida con un chiste recurrente: decía que una momia egipcia despertaba de su tumba solo para preguntar si su récord seguía vigente.
Hoy, el chiste parece quedar atrás. El ritmo demoledor de Messi, Mbappé y Haaland ha dejado de ser una simple buena racha para convertirse en una amenaza real para el récord más longevo del fútbol moderno. ¿Se escribirá una nueva página en la historia?




