CHICAGO ENFRÍA LA CRISIS: TIAGO SPLITTER SERÁ EL NUEVO ENTRENADOR DE LOS BULLS

CHICAGO — Los Chicago Bulls están a punto de abrir un nuevo capítulo en su historia. La franquicia de la Ciudad del Viento se encuentra ultimando los detalles para cerrar un acuerdo con el brasileño Tiago Splitter, de 41 años, quien asumirá el cargo de entrenador principal (head coach) con la misión de levantar a un equipo sumido en una profunda crisis deportiva.
Splitter llega para tomar el relevo de Billy Donovan. Tras seis temporadas al frente del banquillo de los Bulls, Donovan presentó su renuncia al manifestar su negativa a trabajar bajo la gestión de la nueva directiva del equipo, una decisión que aceleró la búsqueda de un sustituto con un perfil fresco y liderazgo comprobado.
Un estratega forjado en la adversidad
El técnico brasileño llega a Chicago con las acciones en alza tras una notable e imprevista gestión en la Conferencia Oeste. Splitter viene de desempeñarse como entrenador interino de los Portland Trail Blazers, un puesto que asumió de emergencia en octubre tras el arresto del entonces head coach Chauncey Billups por un caso de apuestas ilegales.
A pesar del turbulento contexto, Splitter logró estabilizar el vestuario de Portland y guió al equipo a un récord de 42-40, clasificándolos a los playoffs —donde cayeron en primera ronda— y firmando la primera campaña con balance positivo para la franquicia de Oregon desde 2021.
Su trayectoria respalda su nuevo estatus en la liga: además de su experiencia en los banquillos de Portland, Brooklyn y Houston, Splitter fue campeón de la NBA como jugador con los San Antonio Spurs en 2014 y cuenta con éxito internacional tras dirigir al Paris Basketball Club, conjunto con el que alzó la Copa de Francia en la temporada 2024-25.
Reestructuración total en Chicago
La llegada de Splitter no es un movimiento aislado, sino la piedra angular de una renovación absoluta en las oficinas de los Bulls. El equipo viene de firmar una temporada para el olvido con un récord de 31-51, encadenando su cuarto año consecutivo sin postemporada y hundiéndose como la tercera peor defensa de toda la NBA al permitir un promedio de 121.5 puntos por partido.
Para revertir esta situación, la organización ha apostado por un cambio estructural liderado por Bryson Graham, el nuevo vicepresidente ejecutivo de operaciones de baloncesto. La contratación de Splitter se convierte así en la primera gran apuesta de la era Graham, buscando devolverle la identidad competitiva a una de las franquicias más históricas de la liga.



