El «Milagro» de Cadillac: Checo Pérez y el equipo estadounidense sobreviven a la pretemporada

La Fórmula 1 ha sido testigo de un hito histórico este febrero. La nueva era de Sergio «Checo» Pérez con Cadillac ha comenzado de manera oficial tras concluir las pruebas de pretemporada en Barcelona y Bahréin. Más allá de buscar la velocidad punta, el equipo estadounidense ha logrado lo que muchos consideraban imposible: demostrar una solidez técnica capaz de resistir las exigentes pruebas de fuego antes del debut en marzo.
Fiabilidad: La verdadera victoria de Cadillac
Para una escudería que hará su debut oficial en el Gran Premio de Australia, el éxito no se mide en podios, sino en vueltas completadas. En este apartado, el piloto mexicano fue el pilar fundamental:
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Maratón en pista: Checo Pérez sumó un total de 374 vueltas (1,993 km recorridos), una cifra vital para recolectar datos.
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Prueba de fuego superada: Durante el último día de test, Pérez logró completar una simulación de carrera de 61 vueltas, garantizando que el monoplaza tiene la resistencia necesaria para no romperse en su debut oficial.
Una hazaña técnica en tiempo récord
El mérito de Cadillac radica en haber construido un monoplaza funcional desde cero en apenas 10 meses. A pesar de enfrentar problemas iniciales en sistemas electrónicos y mecánicos, el equipo logró rodar más kilómetros que estructuras ya establecidas como Aston Martin o pilotos experimentados como Alex Albon (Williams).
Progreso real en el cronómetro
Aunque los tiempos en pretemporada son relativos debido a las distintas cargas de combustible, la evolución del auto fue evidente:
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Inicio: En Barcelona, el equipo comenzó a 7 segundos de los líderes.
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Cierre: Al finalizar en Bahréin, redujeron la brecha a solo 2.5 segundos.
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Competitividad: Actualmente, el Cadillac se encuentra cómodamente dentro de la «regla del 107%» y rueda en tiempos cercanos a competidores como Williams o Racing Bulls.
Expectativas para Melbourne: Pies en la tierra
A pesar del optimismo, el equipo mantiene la cautela. El objetivo principal para el 8 de marzo en Melbourne no es sumar puntos, sino simplemente terminar la carrera. Haber sobrevivido a la pretemporada con un auto fiable ya se considera una victoria técnica para el proyecto liderado por General Motors.






