Escándalo en el Quisqueya: Inversión de US$500,000 se pierde en menos de un mes por falta de cuidado
SANTO DOMINGO – Lo que debía ser una joya deportiva para el béisbol dominicano se ha convertido en un símbolo de indignación nacional. El Ministro de Deportes, Kelvin Cruz, calificó de «inaceptable» el avanzado estado de deterioro que presenta el terreno de juego del Estadio Quisqueya Juan Marichal, apenas semanas después de una importante intervención estatal.
Una inversión «tirada a la basura»
Para los recientes encuentros entre la selección dominicana y los Tigers de Detroit, el Gobierno dominicano destinó aproximadamente 500,000 dólares con el fin de reacondicionar el césped y los diamantes. Sin embargo, tras la celebración de diversos conciertos y eventos artísticos que no contaron con los protocolos de protección adecuados, la inversión se ha perdido casi en su totalidad.
«Habrá consecuencias»
Durante la inauguración del nuevo Malecón Deportivo en el litoral sur, un acto encabezado por el presidente Luis Abinader, el ministro Cruz no ocultó su malestar y lanzó una advertencia clara sobre la administración del recinto:
«Debemos terminar con la cultura de abandono de las obras públicas. Es inaceptable que una inversión de esta magnitud se pierda por falta de responsabilidad», afirmó Cruz.
El funcionario adelantó las siguientes medidas:
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Régimen de consecuencias: Se iniciarán procesos para determinar responsabilidades legales y administrativas contra los encargados de velar por la integridad del estadio.
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Reforma administrativa: No se descarta una intervención directa al Patronato/Voluntariado del estadio para aplicar cambios estructurales en su gestión.
El contraste: El Estadio Olímpico como modelo
Para evidenciar que el daño era evitable, el titular de Deportes comparó la situación con la del Estadio Olímpico. Resaltó que dicha instalación ha albergado eventos masivos de artistas como Romeo Santos y Karol G, y sin embargo, su terreno se mantiene en condiciones impecables gracias a una gestión eficiente y protocolos de protección rigurosos.




