¡Histórico! Estados Unidos rompe la maldición europea, vence a Bosnia y avanza a octavos

SEATTLE – En una noche que quedará grabada en los libros de oro del fútbol norteamericano, la selección de Estados Unidos firmó una victoria heroica por 2-0 ante Bosnia-Herzegovina en los dieciseisavos de final del Mundial. Este triunfo no solo desató la locura de la afición, sino que significó apenas la segunda victoria del conjunto de las Barras y las Estrellas en una fase eliminatoria en la historia moderna del torneo.
Por si fuera poco, el resultado pone fin a una pesada «maldición»: una racha de 10 partidos consecutivos sin poder vencer a selecciones europeas en Copas del Mundo, un fantasma que los perseguía desde el año 2002. Con este pase, el técnico de EE. UU., Mauricio Pochettino, hace historia al convertirse en el primer seleccionador en lograr tres victorias en una misma cita mundialista con el combinado estadounidense.
Balogun: De la gloria a la expulsión
El encuentro comenzó con un dominio absoluto de los locales. La insistencia tuvo su recompensa en el cierre de la primera mitad, cuando en el minuto 45, el delantero Folarin Balogun mandó el balón al fondo de la red para abrir el marcador tras una gran exhibición en los primeros 45 minutos.
Sin embargo, el destino le tendría preparada una jugada agridulce. En el minuto 64, tras una polémica revisión del VAR, Balogun vio la tarjeta roja directa por pisar a un rival. El panorama se tornaba oscuro para los norteamericanos, quienes se veían obligados a resistir con 10 hombres durante más de media hora de partido.
La resistencia y la hazaña épica de Tillman
Lejos de caer en el pánico, la clave táctica del encuentro fue la impecable disciplina y concentración defensiva impuesta por Pochettino. Estados Unidos aguantó los embates bosnios con el cuchillo entre los dientes, esperando la oportunidad para liquidar el encuentro.
Y el momento llegó en el minuto 82 de la mano de un héroe inesperado. Malik Tillman, quien jugaba con el pie derecho ensangrentado y una bota nueva tras haber sufrido un doloroso pisotón minutos antes, se plantó frente al balón en un tiro libre directo. Con una clase magistral, Tillman sacó un disparo perfecto que se coló directamente en la escuadra, desatando la euforia y sentenciando el 2-0 definitivo.
Próxima parada: Bélgica
Con el boleto en la mano, la selección de Estados Unidos ya piensa en los octavos de final. El próximo reto será mayúsculo: se enfrentarán a la siempre peligrosa selección de Bélgica el próximo lunes, repitiendo escenario en la ciudad de Seattle. Para este crucial encuentro, Pochettino tendrá la difícil tarea de suplir la sensible baja de Balogun en el ataque.



