Los Dallas Cowboys consuman el fracaso: fuera de Playoffs y 30 años sin gloria

DALLAS, Texas – La «Estrella Solitaria» se apaga una vez más. Tras una temporada marcada por la inconsistencia y las dudas estructurales, los Dallas Cowboys han quedado oficialmente eliminados de los playoffs por segundo año consecutivo. Con una marca de 6 victorias, 7 derrotas y 1 empate hasta la semana 16, el equipo de Jerry Jones se despide prematuramente de sus aspiraciones, extendiendo una sequía de casi tres décadas sin alcanzar siquiera una Final de Conferencia o el Super Bowl.
Jerry Jones: «Soy el responsable»
Ante el desolador panorama, el dueño y gerente general de la franquicia, Jerry Jones, no buscó excusas. En declaraciones públicas, Jones asumió la responsabilidad final del fracaso y reconoció que los 30 años sin éxitos sustanciales obligan a la organización a realizar un análisis profundo y ejecutar cambios drásticos de cara al 2026. «No hemos cumplido con el estándar que esta afición merece», afirmó tajante.
El experimento de Schottenheimer no fue la solución
La decisión de despedir a Mike McCarthy y ascender a Brian Schottenheimer como técnico principal parece no haber dado los frutos esperados. A pesar del cambio de liderazgo, el equipo nunca encontró una identidad ganadora. El propio Schottenheimer admitió con franqueza que el plantel no estuvo a la altura de las expectativas de postemporada, dejando su continuidad en el aire tras un balance mediocre.
Una defensa «en el sótano» de la liga
Uno de los puntos más críticos señalados por la gerencia fue el colapso de la unidad defensiva. Bajo la tutela de Matt Eberflus, la defensa de Dallas se hundió hasta convertirse en la penúltima de la liga (31.ª) en puntos permitidos. Jones fue enfático al cuestionar el rendimiento de este sector, lo que pone a Eberflus como el principal señalado para salir del equipo en la limpieza de vestuario que se avecina.
Panorama de cierre:
Los Cowboys cerrarán este amargo 2025 enfrentando a los Washington Commanders y a los New York Giants, dos encuentros que, si bien son clásicos divisionales, ya no tienen relevancia alguna para la clasificación.






