Alarma Empresarial en Trinidad y Tobago por Recorte Masivo de Permisos a Migrantes Venezolanos

San Fernando, Trinidad y Tobago – La comunidad empresarial de Trinidad y Tobago ha manifestado una profunda preocupación ante la decisión del Gobierno de limitar drásticamente la renovación de permisos de trabajo para migrantes venezolanos, advirtiendo que esta medida podría provocar el cierre de negocios y un grave deterioro de la economía local.
La controversia surge a raíz de la planificación gubernamental de renovar solo 727 de las 4.237 solicitudes presentadas por venezolanos, cuyos permisos están programados para vencer el 31 de diciembre de 2025. Esta acción se enmarca en una orden más amplia de deportación masiva de extranjeros indocumentados.
Mano de Obra Esencial en Riesgo
Empresarios clave de sectores como la agricultura y la hostelería señalan que la mano de obra venezolana es indispensable para mantener sus operaciones. Nombres como Marlon Mahabir (agricultura) y Ashmir Mohammed (hostelería) han calificado a los migrantes como honestos y trabajadores, cubriendo una escasez de personal que el talento local no ha logrado llenar.
«Si estos migrantes son deportados, muchos establecimientos tendrán que cerrar sus puertas,» afirmó un empresario hotelero, destacando el miedo a no poder sustituir rápidamente a su personal. Un profesor universitario respalda esta visión, asegurando que los venezolanos han hecho una contribución notable a la economía en roles como camareros, guardias y cajeros.
Tensión Diplomática como Telón de Fondo
La decisión se produce en un momento de escalada en la crisis diplomática entre Puerto España y Caracas, exacerbada por el apoyo de Trinidad y Tobago al reciente despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe.
Mientras tanto, los migrantes como Luis Paladino y Andreina Pérez viven con incertidumbre y temor ante la amenaza de deportación y la falta de renovación de sus permisos, a pesar de su firme deseo de «trabajar duro y vivir con dignidad» en el país caribeño.




