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Activistas golpeados, humillados y enjaulados durante la detención en el desierto del Néguev; el Gobierno de España anuncia investigación

Madrid, España – El grupo de activistas españoles de la Flotilla Global Sumud que ha regresado a España tras ser detenido y expulsado por Israel en aguas internacionales ha denunciado en Madrid haber sido víctima de malos tratos físicos y psicológicos, vejaciones y humillaciones durante su cautiverio en prisiones israelíes.

Los activistas, que llegaron a los aeropuertos Adolfo Suárez Madrid Barajas y El-Prat de Barcelona, describieron un «proceso constante de deshumanización». Denunciaron que, durante su detención en la prisión de Saharonim (desierto del Néguev, Israel), fueron golpeados, arrastrados por los suelos, vendados, atados de pies y manos e insultados. Rafael Borrego, uno de los activistas, relató que incluso fueron «metidos en jaulas».

Detención Ilegal y Promesas de Acciones Legales

Los miembros de la flotilla, que intentaba llevar ayuda a Gaza, afirman haber sido deportados sin juicio, sin tener acceso a abogados ni a contactar con sus familias, y sin recibir la asistencia médica adecuada, citando la falta de insulina para dos diabéticos durante tres días. Además, mencionaron haber sido apuntados a la cabeza y privados del sueño, siendo tratados «peor que a animales».

En respuesta a la situación, la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que formaba parte del primer grupo en regresar, anunció que se emprenderán acciones legales contra el Estado de Israel, al que calificó duramente. Por su parte, el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que el Gobierno de España responderá a las denuncias e investigará el posible «abordaje en aguas internacionales» y la «privación de libertad absolutamente ilegal», sugiriendo que la presentación de una denuncia por los afectados facilitaría la investigación judicial.

Mientras tanto, otros 28 españoles permanecen detenidos en la prisión de Saharonim tras negarse a firmar un documento que reconoce su entrada ilegal en Israel. El Ministro de Exteriores, José Manuel Albares, expresó su esperanza de que estos activistas pudieran ser liberados hoy.

El Ministerio de Exteriores de Israel, en un comunicado aparte, denunció que una integrante española de la flotilla mordió a una trabajadora de la salud en la prisión de Ketziot, donde también hay activistas detenidos.

 

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