Adiós a los pandas en Japón: El fin de una era diplomática

Este martes, el emblemático Zoo de Ueno, ubicado en el corazón de Tokio, se despidió de sus últimos dos huéspedes más ilustres: los gemelos Xiao Xiao y Lei Lei. Con su partida hacia la provincia de Sichuan, China, Japón se queda oficialmente sin osos pandas por primera vez desde que se inició la «diplomacia del panda» en 1972.
El traslado, que comenzó con un despliegue logístico desde el Aeropuerto de Narita (Chiba), marca un punto de inflexión no solo zoológico, sino geopolítico. Aunque el regreso de los ejemplares estaba pactado por la finalización del acuerdo de cesión, el envío de nuevos pandas se encuentra actualmente congelado. Pekín ha frenado cualquier renovación debido a la tensión diplomática generada por las recientes declaraciones de la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, respecto a Taiwán.
Más allá de la política, la pérdida es económica y sentimental. Miles de ciudadanos acudieron al Zoo de Ueno para un último adiós a los hermanos que, solo en su primer año de vida, inyectaron unos 30.000 millones de yenes a la economía local. Ahora, Xiao Xiao y Lei Lei vivirán en un centro de conservación en Sichuan, donde se reunirán con su madre y su hermana mayor.



