Alerta de EE.UU. sobre Amenazas Chinas al Canal de Panamá Desencadena Tensiones y Refuerza Alianza Bilateral

Una fuerte advertencia emitida por el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, sobre potenciales amenazas de China a la seguridad del Canal de Panamá ha elevado las tensiones geopolíticas en la región y ha impulsado un renovado compromiso de cooperación en defensa entre Washington y Panamá.
Durante una reciente visita a Panamá, Hegseth expresó la creciente preocupación de Estados Unidos por la posible influencia y vigilancia china en la infraestructura crítica del país, particularmente en lo que respecta al Canal de Panamá. El secretario de Defensa señaló específicamente el control que ejercen empresas chinas sobre los puertos clave de Balboa y Cristóbal, ubicados estratégicamente en las entradas del canal, como un motivo de inquietud para la seguridad de la vital vía interoceánica.
En respuesta a estas preocupaciones, Estados Unidos reafirmó su compromiso de trabajar estrechamente con Panamá para garantizar la seguridad y la accesibilidad continua del Canal. Esta promesa se enmarca en una intensificación de la alianza bilateral en materia de defensa y seguridad que ambos países han consolidado en las últimas semanas.
Un acontecimiento significativo en este contexto es el acuerdo de venta de la participación mayoritaria de Panama Ports, filial de un conglomerado de Hong Kong que opera los puertos de Balboa y Cristóbal, a un consorcio que incluye a la firma de inversión BlackRock Inc. Esta transacción ha sido observada de cerca en Washington, donde existe una creciente cautela sobre la implicación de empresas chinas en infraestructuras estratégicas a nivel global.
Otro punto destacado en la agenda bilateral es la intención de Panamá y Estados Unidos de establecer un mecanismo legal para el pago de peces por parte de los buques estadounidenses que transitan por el Canal. Esta iniciativa busca formalizar y asegurar la contribución económica de Estados Unidos al mantenimiento y operación de la vía acuática.
En un gesto diplomático importante, la versión en español del comunicado conjunto emitido tras las reuniones reconoció explícitamente el «liderazgo y la soberanía irrenunciable de Panamá sobre el Canal de Panamá y sus áreas adyacentes» por parte de Estados Unidos, reafirmando el respeto por la independencia panameña en la gestión de su activo más estratégico.
La reacción desde Pekín no se hizo esperar. La embajada de China en Panamá emitió un comunicado acusando a Estados Unidos de orquestar una «campaña sensacionalista» sobre la supuesta «amenaza china» con el objetivo de dañar la creciente cooperación entre China y Panamá.
La visita de Hegseth se suma a la de otros altos funcionarios estadounidenses, como el senador Marco Rubio, quienes previamente instalaron en Panamá para tomar medidas para limitar la influencia china en el país.
En un movimiento que marca un distanciamiento con Pekín, el gobierno panameño anunció recientemente su decisión de no renovar el acuerdo de la Iniciativa de la Franja y la Ruta firmado con China en 2017. Esta decisión, sumada a las preocupaciones expresadas por Estados Unidos, sugiere un cambio en la política exterior panameña hacia una mayor alineación con Washington en materia de seguridad.
Finalmente, la Contraloría General de Panamá ha anunciado una investigación sobre presuntas irregularidades en la renovación de la concesión de los puertos de Balboa y Cristóbal, lo que añade una capa adicional de complejidad a la situación y podría tener implicaciones significativas para el futuro de la gestión portuaria en la zona del Canal.
Este conjunto de acontecimientos subraya la creciente importancia geopolítica del Canal de Panamá y la intensificación de la competencia estratégica entre Estados Unidos y China en la región latinoamericana. La renovada alianza entre Estados Unidos y Panamá en materia de defensa y seguridad se presenta como un factor clave en el futuro de la seguridad y la estabilidad de esta arteria vital del comercio mundial.






