China Enciende la Mecha de la Guerra Comercial: Imponen Restricciones Drásticas a las Exportaciones de Tierras Raras

La guerra comercial entre China y Estados Unidos se ha intensificado severamente después de que el Ministerio de Comercio chino, con sede en Beijing , anunciara nuevas y severas restricciones a la exportación de tierras raras , minerales estratégicos esenciales para la tecnología global. Esta medida refuerza el cuasimonopolio de China en el procesamiento de estos materiales, proporcionándole una enorme influencia estratégica en su pulso con Washington.
Detalles Clave de la Escalada
El «Anuncio n.° 62 de 2025» emitido por el gobierno chino en Beijing exige que las empresas extranjeras obtengan ahora una aprobación gubernamental para exportar productos que contengan incluso pequeñas cantidades de tierras raras, además de declarar su uso previsto. Estas restricciones rompen una tregua arancelaria de meses y han escalado la tensión bilateral, incluyendo la imposición mutua de nuevas tasas portuarias.
Las tierras raras son fundamentales para una vasta gama de productos, desde teléfonos inteligentes hasta aviones de combate (como el F-35, que requiere más de 400 kg de estos minerales). China, el principal procesador mundial con depósitos en lugares como Australia , ha utilizado esta dependencia como arma.
Reacción de Estados Unidos y Vulnerabilidad Global
La respuesta no se hizo esperar desde Washington DC El presidente Donald Trump amenazó con imponer un arancel adicional del 100% a los productos chinos, además de establecer controles de exportación para clave de software.
Expertos señalan que, si bien el valor económico de las tierras raras es minúsculo para China, su valor estratégico es «enorme» . Las medidas chinas apuntan directamente a las vulnerabilidades en las cadenas de suministro mundiales . Un corte en el suministro de tierras raras por parte de China podría «paralizar la industria de todos» , una amenaza que va mucho más allá de las restricciones tecnológicas impuestas por Estados Unidos a China.
Esta jugada otorga a Beijing la «mejor palanca inmediata» antes de la próxima reunión clave entre el presidente Trump y el presidente chino Xi Jinping programada para finales de mes.






