Defensa de Jorge Glas apuesta por la Corte IDH tras negativa de la justicia ecuatoriana

La situación jurídica y de salud del exvicepresidente Jorge Glas ha entrado en una fase crítica. Tras la reciente decisión de la justicia local de negar un recurso de habeas corpus correctivo el pasado 28 de diciembre, su equipo legal ha puesto todas sus esperanzas en una resolución internacional. Se espera que, para finales de enero de 2026, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) se pronuncie sobre una solicitud de ampliación de medidas provisionales que ordene su hospitalización inmediata y arresto domiciliario.
A pesar de que un examen médico privado advirtió sobre la urgencia de atención hospitalaria debido a un cuadro de salud deteriorado —que incluye denuncias de pérdida de masa muscular y falta de tratamiento adecuado para enfermedades crónicas—, los jueces ecuatorianos determinaron que el Estado ha brindado las atenciones necesarias dentro del recinto penitenciario.
Actualmente, Jorge Glas se encuentra privado de su libertad en la Cárcel de Máxima Seguridad «La Roca», situada en Guayaquil, provincia de Guayas, Ecuador. Cabe destacar que, aunque en noviembre de 2025 fue trasladado temporalmente a la denominada «Cárcel del Encuentro» en la provincia de Santa Elena, su centro de reclusión principal y donde se centra la vigilancia internacional sigue siendo el complejo de máxima seguridad en Guayaquil.
La defensa sostiene que el agotamiento de los recursos internos en Ecuador es el paso final necesario para demostrar ante los organismos internacionales que existe un riesgo inminente para la integridad física y mental del exmandatario.




