Delcy Rodríguez jura como Presidenta interina de Venezuela en un contexto de fuerte tutela e influencia de Estados Unidos

Caracas / Internacional — 6 de enero de 2026. —
La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, fue oficialmente juramentada como Presidenta interina de la República Bolivariana de Venezuela, luego de que fuerzas estadounidenses capturaran al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores durante una operación militar el pasado fin de semana.
El acto, celebrado este lunes ante la Asamblea Nacional y presidido por su hermano, Jorge Rodríguez, fue producto de una decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que ordenó a Rodríguez asumir la jefatura del Ejecutivo ante la ausencia del mandatario depuesto.
Desde su juramentación, Rodríguez, quien fuera mano derecha de Maduro durante años y supervisora de áreas estratégicas como la economía y el sector petrolero, ha tratado de equilibrar el discurso soberano del chavismo con una marcada apertura hacia la cooperación con Estados Unidos. Analistas señalan que su figura fue percibida por funcionarios estadounidenses como más flexible para gestionar una transición en un país convulsionado y bajo fuerte presión internacional.
Aunque Rodríguez inicialmente calificó la operación estadounidense como una “agresión ilegítima” y denunció el traslado de Maduro y Flores como un “secuestro”, posteriormente adoptó un tono más conciliatorio, invitando a Washington a trabajar en “una agenda de cooperación” con el objetivo de estabilizar Venezuela.
Este giro ha sido interpretado por sectores de la oposición y observadores internacionales como una situación de facto en la que el gobierno interino opera bajo la tutela e influencia política de Estados Unidos, mientras Caracas intenta consolidar su control interno entre tensiones, protestas y pronunciamientos divergentes dentro del propio chavismo.
Delcy Rodríguez es la primera mujer en la historia venezolana en ocupar la presidencia, aunque su legitimidad y autonomía de acción son objeto de debates intensos debido al rol y presión de Washington en la actual etapa política del país.






