Doble Crisis Eléctrica en Cuba: Millones Sin Luz Tras el Huracán Melissa y Déficit Crónico

La Unión Eléctrica (UNE) de Cuba ha confirmado que la nación enfrenta una doble crisis energética que se traducirá en apagones prolongados e incluso la paralización de la economía. La situación ha sido catalogada de extrema debido a los daños causados por el huracán Melissa y la histórica obsolescencia del sistema.
Daños Post-Huracán Agravan la Emergencia
El paso del Huracán Melissa (categoría 3) la semana pasada dejó a millones de personas sin fluido eléctrico, principalmente en las cinco provincias más orientales del país. La UNE aclaró que el corte masivo no se debió a daños graves en las principales plantas de producción, sino al destrozo de numerosas líneas de distribución por los fuertes vientos y lluvias. Se estima que la reparación de estas líneas podría tomar varios días. Unas 3,5 millones de personas siguen afectadas por el impacto de Melissa.
Déficit Crónico Amenaza con un Colapso
A esta emergencia se suma la crisis estructural del sistema eléctrico cubano. En las provincias no afectadas por el huracán, el déficit de generación alcanza los 1.011 MW, con una demanda máxima de 2.650 MW y una oferta de solo 1.639 MW. Esto implica que el déficit podría escalar hasta el 41 % en horario pico.
La columna vertebral del sistema, compuesta por termoeléctricas obsoletas, sufre de averías frecuentes y un déficit de mantenimiento. La falta de divisas para importar combustible, lubricantes y repuestos mantiene numerosos motores de generación fuera de servicio.
Impacto Social y Económico
La crisis, que se ha intensificado desde agosto de 2024, ha llevado a la «normalización» de cortes de veinte horas o más en extensas zonas del país, y ha provocado cinco apagones nacionales en el último año.
- Economía: La situación paraliza el sector productivo; el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo un 1,1 % en 2024.
- Descontento Social: El agravamiento de los cortes atiza el descontento social y la crisis ha sido un factor clave en protestas anteriores, como las de julio de 2021.
Mientras expertos señalan la infrafinanciación crónica del sector como la causa profunda, el Gobierno cubano atribuye el problema al impacto de las sanciones estadounidenses. Cálculos no oficiales estiman que se requieren entre ocho mil y diez mil millones de dólares para reflotar la infraestructura.






