EE.UU. e Irán protagonizan nuevo intercambio de ataques en el estrecho de Ormuz y el golfo Pérsico

Washington.– La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) aseguró haber atacado un buque estadounidense en represalia por una ofensiva contra un petrolero iraní cerca del estrecho de Ormuz, intensificando el enfrentamiento militar en la región.
Según la IRGC, un proyectil aéreo estadounidense dañó la sala de máquinas de un petrolero iraní, lo que motivó el ataque con misiles navales contra el buque Panaya, identificado como perteneciente a “enemigo sionista estadounidense”. El Comando Central de EE.UU. (Centcom) confirmó haber disparado contra un buque cisterna con bandera de Botsuana, alegando que ignoró repetidas advertencias.
La tensión escaló aún más cuando Irán lanzó misiles balísticos hacia Kuwait y Baréin. Aunque ninguno alcanzó sus objetivos, Kuwait denunció un ataque con drones y misiles que dejó un muerto y más de 60 heridos, además de daños en su aeropuerto internacional y en instalaciones vitales, incluidas misiones diplomáticas. Baréin, por su parte, informó que sus defensas interceptaron tres misiles y varios drones dirigidos contra objetivos civiles.
El Centcom confirmó también un ataque estadounidense contra una torre de comunicaciones iraní en la isla de Qeshm, en respuesta a los lanzamientos de misiles. Washington aseguró que ninguna de sus bases aéreas ni el cuartel de la Quinta Flota fueron alcanzados.
Estos nuevos enfrentamientos se producen en medio de negociaciones entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de petróleo. Mientras Irán exige el cese de la ofensiva israelí en el Líbano, Estados Unidos condiciona el pacto a que sus aliados en Oriente Medio se adhieran a los Acuerdos de Abraham.




