El papa dice que toda forma de opresión, violencia o explotación niega el cristianismo
El Papa Francisco reiteró que el cristianismo no puede convivir con prácticas de opresión, violencia o explotación, ya que estas contradicen directamente el mensaje central del Evangelio.
Señaló que la fe cristiana se fundamenta en la dignidad humana, la justicia y la fraternidad, por lo que cualquier acción que degrade o someta a las personas es incompatible con la enseñanza de Cristo.
El pontífice subrayó que la Iglesia debe ser un espacio de defensa de los más vulnerables, rechazando toda forma de abuso o marginación.
Sus palabras se enmarcan en un llamado global a la paz y al respeto de los derechos humanos, especialmente en contextos de conflicto y desigualdad.
Este mensaje refuerza la postura del Vaticano de que la verdadera vivencia cristiana exige coherencia entre la fe y la práctica social.




