El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, atraviesa su primera gran crisis de gobierno marcada por la destitución de un ministro

El presidente boliviano Rodrigo Paz enfrenta una compleja crisis política e institucional apenas semanas después de asumir el poder. La situación se ha agudizado por tres hechos clave:
- Destitución del ministro de Justicia: Paz removió a Freddy Vidovic, quien había sido designado hace menos de dos semanas, tras conocerse que tenía una sentencia ejecutoriada de tres años de cárcel. En su lugar fue nombrado Jorge García Pinto, aunque la decisión generó tensiones con el vicepresidente Edmand Lara, que cuestionó la creación de un nuevo Viceministerio de Coordinación Legislativa.
- Cierre del Ministerio de Justicia: En medio de la controversia, Paz anunció la eliminación definitiva de la cartera de Justicia y Transparencia Institucional, lo que profundizó las diferencias con Lara y desató un cruce de acusaciones públicas entre ambos líderes.
- Corrupción en hidrocarburos: Paralelamente, el mandatario creó una Comisión de la Verdad para investigar una presunta red de corrupción en el sector energético, señalada como responsable del reciente desabastecimiento de combustibles que golpea al país.
La crisis refleja los desafíos que enfrenta el nuevo gobierno de Paz, quien llegó al poder con la promesa de un “capitalismo popular” y de limpiar las instituciones. Sin embargo, las tensiones internas y los problemas estructurales del país —como la escasez de dólares y combustibles heredada de la administración anterior— han puesto a prueba su liderazgo.
Analistas advierten que la confrontación con su vicepresidente y la decisión de cerrar un ministerio clave podrían debilitar la gobernabilidad, mientras que la investigación en hidrocarburos será determinante para recuperar la confianza ciudadana.






