Estados Unidos anunció la suspensión de los procesos de residencia y ciudadanía para migrantes de Haití, Cuba, Venezuela y otras 16 naciones

El Gobierno de Estados Unidos informó la paralización de los trámites de residencia permanente (green card) y ciudadanía para migrantes provenientes de 19 países, entre ellos Haití, Cuba y Venezuela, en una decisión que intensifica la política antimigratoria impulsada por el presidente Donald Trump.
La medida afecta a miles de solicitantes que tenían procesos en curso, incluyendo peticiones de asilo, naturalización y residencia familiar, lo que ha generado preocupación en comunidades migrantes y organizaciones de derechos humanos. Según fuentes oficiales, más de 1.5 millones de casos de asilo podrían verse impactados por esta disposición.
El Gobierno estadounidense justificó la suspensión como parte de una estrategia para combatir el narcotráfico y reforzar la seguridad nacional, señalando que algunos de los países incluidos en la lista representan riesgos por su inestabilidad política y vínculos con redes criminales. Sin embargo, críticos de la medida aseguran que se trata de una acción de carácter político que busca presionar a gobiernos como el de Nicolás Maduro en Venezuela y limitar la migración desde el Caribe y América Latina.
Entre los países afectados figuran, además de Haití, Cuba y Venezuela, varias naciones de África y Asia, cuyos ciudadanos verán suspendidos sus trámites migratorios hasta nuevo aviso.
Organizaciones internacionales han advertido que esta decisión podría incrementar la vulnerabilidad de miles de migrantes, al dejarlos sin opciones legales de regularización y exponerlos a la deportación.






