Fuerte Controversia en Panamá por Acuerdo de Seguridad con EE.UU.

Un reciente memorando de entendimiento en materia de seguridad firmado entre Panamá y Estados Unidos ha desatado una intensa controversia en el país centroamericano. El acuerdo, que facilitaría una mayor presencia militar estadounidense no permanente y rotativa para la realización de ejercicios conjuntos, ha generado un profundo debate sobre su compatibilidad con el Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá y las implicaciones para la soberanía nacional.
El gobierno panameño ha salido en defensa del acuerdo, asegurando categóricamente que este no autoriza el establecimiento de bases militares estadounidenses en territorio panameño y, por lo tanto, respeta íntegramente el Tratado de Neutralidad de 1977. Sin embargo, diversos sectores de la sociedad panameña han manifestado su firme oposición, argumentando que la mayor presencia militar estadounidense representa una amenaza directa a la soberanía del país.
La polémica se intensificó tras la visita del jefe del Pentágono a Panamá, la primera en dos décadas. Durante su visita, el funcionario estadounidense alertó sobre la presunta influencia «maliciosa» de China en el Canal, un comentario que se produce en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. El gobierno panameño rechazó de manera enfática estas acusaciones, reafirmando su control soberano sobre la vía acuática.
El Tratado de Neutralidad de 1977, un pilar fundamental en la gestión del Canal, establece la neutralidad permanente de la vía interoceánica, garantizando su acceso equitativo a todas las naciones, tanto en tiempos de paz como de conflicto. El tratado prohíbe explícitamente que el Canal y el istmo sean objeto de represalias en escenarios bélicos. Si bien más de 40 países han suscrito el protocolo de este tratado, China no figura entre ellos.
El núcleo de la controversia radica en la interpretación de si la presencia militar rotativa de Estados Unidos para ejercicios conjuntos contraviene el espíritu y la letra del Tratado de Neutralidad. Tras la transferencia del Canal a Panamá en 1999, se estipuló que únicamente Panamá mantendría fuerzas militares en su territorio. Mientras el gobierno panameño insiste en que la cooperación en seguridad es una práctica preexistente y respetuosa de la soberanía, la oposición teme una erosión del control nacional y una influencia indebida de Estados Unidos sobre el Canal estratégico de Panamá.






