Hospital pediátrico de Gaza podría cerrar por falta de combustible y electricidad

El único hospital pediátrico que continúa operativo en el norte de Gaza enfrenta una situación crítica y podría verse obligado a cerrar en cuestión de horas debido a la falta de electricidad y combustible para sus generadores.
La crisis pone en riesgo principalmente a los bebés en incubadoras y pacientes neonatales, quienes dependen del suministro eléctrico constante para recibir atención médica. Ante la escasez de recursos, el centro ha tenido que reducir el consumo de energía y adelantar el alta de algunos bebés para conservar sus reservas.
Según las autoridades del hospital, los apagones diarios han afectado servicios esenciales como laboratorio, radiología y urgencias. Además, denuncian que las restricciones para la entrada de combustible han empeorado la emergencia, mientras el aceite utilizado para los generadores se vende a precios elevados en el mercado local.




