India reduce drásticamente importaciones de petróleo ruso; EE.UU. y Venezuela se perfilan como nuevos proveedores
Nueva Delhi.– La India, principal comprador de crudo ruso, redujo en enero sus importaciones en 3,5 veces respecto al año anterior, según el diario ruso Kommersant. Nueva Delhi está sustituyendo parte de esos volúmenes con petróleo proveniente de Estados Unidos y Oriente Medio, en medio de la presión internacional y las restricciones de la Unión Europea sobre derivados rusos.
Analistas consideran que, aunque no habrá un cese total de suministros desde Moscú, el mes pasado marcó un punto de inflexión en la relación energética entre ambos países, ya que el modelo de procesar crudo ruso y reexportarlo a Europa dejó de funcionar por las sanciones.
El presidente estadounidense Donald Trump anunció tras conversar con el primer ministro indio Narendra Modi que India dejará de importar petróleo ruso a cambio de una reducción de aranceles comerciales. Según Trump, el país asiático adquirirá crudo de EE.UU. y de Venezuela, cuyo sector petrolero se ha liberalizado tras la captura de Nicolás Maduro.
El Kremlin, sin embargo, aseguró que India no ha notificado oficialmente la suspensión de compras. El portavoz ruso Dmitri Peskov afirmó que “no hay novedad” en la diversificación india, recordando que Nueva Delhi siempre ha adquirido petróleo de múltiples proveedores.
Mercado petrolero en alza
- El WTI subió un 3,1 % y cerró en 65,14 dólares el barril, impulsado por la expectativa de negociaciones nucleares entre Irán y EE.UU. en Omán.
- El Brent para entrega en abril aumentó un 3,18 %, hasta 69,47 dólares en Londres.
Las conversaciones entre Washington y Teherán, previstas para este viernes en Mascate, serían el primer contacto directo desde junio pasado, cuando EE.UU. bombardeó instalaciones nucleares iraníes. El secretario de Estado Marco Rubio insistió en incluir el programa de misiles balísticos en el acuerdo, algo rechazado por Irán.
Trump advirtió al líder supremo iraní, Alí Jameneí, que “debería estar muy preocupado”, mientras mantiene desplegada una flota militar en el golfo Pérsico y amenaza con un ataque si no se alcanza un acuerdo.






