Irán Ejecuta en Público a un Condenado por Violación en Medio de una Escalada de la Pena de Muerte

El Poder Judicial iraní llevó a cabo la ejecución pública de un preso condenado por violar a dos mujeres, en un acto que subraya el aumento en el uso de la pena capital por parte de la República Islámica. El ahorcamiento se realizó en la ciudad de Bastam, ubicada en la provincia de Semnan.
Las autoridades judiciales de Irán aseguraron que la ejecución cumplió con todas las etapas legales y normas religiosas pertinentes. Sin embargo, este suceso ocurre en un contexto de creciente alarma internacional debido a la frecuencia de las ejecuciones en el país.
Según un reciente informe de Amnistía Internacional, Irán ejecutó a más de 1.000 personas solo en los primeros nueve meses de 2025, una cifra que representa el registro más alto en los últimos quince años. Los principales motivos de estas condenas a muerte son los delitos relacionados con drogas (cerca de la mitad) y los asesinatos (un 43%). En total, Irán registró 972 ejecuciones en 2024, consolidándose como uno de los países con mayor aplicación de la pena capital.
Amnistía Internacional denuncia que las autoridades iraníes están instrumentalizando la pena de muerte como una herramienta de represión para «atemorizar a la población, reprimir la disidencia y castigar a comunidades marginadas». Además, la República Islámica es uno de los pocos países en el mundo que sigue realizando ejecuciones en público, práctica de la cual se documentaron 88 casos entre 2011 y 2024.





