La ONU Aprueba Nueva Fuerza «Anti-Pandillas» en Haití: Expertos Advierten del Riesgo de Repetir Fracasos Anteriores

Puerto Príncipe, Haití – El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la transición de la fallida Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) a una nueva y ambiciosa iniciativa: la Fuerza de Eliminación de las Pandillas (GSF). Esta decisión busca poner fin a la crisis de inseguridad que azota a Haití, pero la desconfianza y las advertencias de expertos ensombrecen el anuncio.
La GSF, que sustituye a la MSS liderada por Kenia, tendrá un mandato inicial de 12 meses y contará con un máximo de 5.500 efectivos policiales o militares, asistidos por 50 civiles, una cifra significativamente mayor a la fuerza previa. Además, la GSF estará facultada para actuar de manera independiente en sus operaciones.
El Fracaso de la Misión Previa
La necesidad de esta nueva fuerza surge tras el fracaso de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), que Gédéon Jean, director ejecutivo del Centro de Análisis e Investigación en Derechos Humanos (CARDH), califica de «muy limitada». El fracaso se atribuye principalmente a la falta de respaldo financiero de la comunidad internacional, en particular de Estados Unidos, y al escaso personal (solo 970 miembros de los 2.500 previstos).
Advertencias sobre el Liderazgo y el Compromiso
Gédéon Jean expresó un escepticismo considerable sobre el futuro de la nueva fuerza. Según el director del CARDH, para que la GSF tenga éxito y credibilidad, debe ser liderada por un país con «poderío militar» o una «potencia», advirtiendo que no ve perspectivas positivas con la participación exclusiva de «pequeños países» del Caribe.
La mayor preocupación, compartida por la población haitiana que se muestra desconfiada ante las misiones fallidas, es la posibilidad de que la GSF repita los mismos errores que la MSS. El experto del CARDH es claro: la nueva fuerza corre un riesgo significativo si no existe un compromiso «concreto y real» por parte de los Estados, especialmente de Estados Unidos, y si el Gobierno haitiano no se enfoca en abordar las causas fundamentales de la inseguridad y la inestabilidad.






