La ONU exige una investigación urgente por la masacre en Río de Janeiro: “Uso excesivo de la fuerza”

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha solicitado una investigación inmediata e independiente sobre la operación policial en Río de Janeiro que dejó al menos 121 personas muertas, en lo que ya se considera la redada más letal en la historia de la ciudad. El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó estar “extremadamente preocupado” por la magnitud de las muertes y pidió que se respeten los estándares internacionales de derechos humanos en las actuaciones policiales.
La operación, llevada a cabo en los complejos de favelas de Penha y Alemão, tenía como objetivo desmantelar estructuras del grupo criminal Comando Vermelho. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y residentes han denunciado ejecuciones extrajudiciales, uso desproporcionado de la fuerza y la falta de protocolos humanitarios durante el operativo.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, también se pronunció, exigiendo una reforma integral de los métodos policiales en Brasil. Subrayó que, aunque reconoce los desafíos que implica combatir el crimen organizado, “la respuesta del Estado no puede violar los derechos fundamentales ni convertir las favelas en zonas de guerra”.
Mientras tanto, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva promulgó una ley que refuerza la protección de los agentes públicos y endurece las penas contra quienes interfieran en investigaciones criminales. No obstante, Lula también insistió en la necesidad de una política de seguridad pública “moderna, integrada y que no criminalice a las comunidades pobres”.





