Masdar consolida a España como eje de su expansión mientras la IA desafía la transición energética

Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos — La capital emiratí ha clausurado la Semana de la Sostenibilidad de Abu Dabi (ADSW) 2026, reafirmando su papel como epicentro global de las energías renovables. El evento estuvo marcado por el liderazgo de las empresas chinas y la sombra de la incertidumbre política estadounidense respecto a su permanencia en la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA).
Para el gigante energético Masdar, la Península Ibérica se ha convertido en una pieza indispensable de su tablero estratégico. Tras la adquisición de Saeta Yield por 1.200 millones de euros, la compañía ya gestiona 3,2 GW en territorio español.
Sus alianzas con Endesa y el interés en colaborar con gigantes como Iberdrola, Acciona, Moeve y Repsol subrayan una ambición clara. Entre sus proyectos más inmediatos destaca la construcción de una planta solar de 234 MW en Valencia, que incorporará tecnología avanzada de almacenamiento por baterías.
Sultán al Yaber, líder de Masdar y de la petrolera ADNOC, trazó una hoja de ruta ambiciosa pero pragmática:
-
Objetivo 2030: Alcanzar los 100 GW de capacidad limpia, lo que requerirá una inversión de 35.000 millones de dólares.
-
El factor IA: Al Yaber advirtió que la Inteligencia Artificial multiplicará por seis la demanda energética en 15 años. Bajo su visión, el 70% de esa energía aún dependerá de los hidrocarburos, defendiendo una transición donde el petróleo y las renovables coexistan para garantizar el suministro.
A pesar de este despliegue de capital y tecnología, la región latinoamericana ha quedado excluida de los planes de Masdar. Directivos de la firma confirmaron que ningún país de América Latina forma parte de su hoja de ruta de inversión de aquí a finales de la década, centrando sus esfuerzos principalmente en Europa y otros mercados consolidados.





