México Lanza «El Maíz es la Raíz» para Blindar la Soberanía Alimentaria y Rescatar Variedades Nativas

El Gobierno de México ha anunciado el lanzamiento del programa «El maíz es la raíz», una iniciativa ambiciosa que busca fortalecer y conservar las variedades de maíz nativo mexicano, reconociendo el papel esencial de los campesinos como guardianes de la biodiversidad. El objetivo central del programa es garantizar la soberanía alimentaria de la nación.
La noticia se dio a conocer en Ciudad de México durante una conferencia diaria presidencial, marcando el inicio de un plan que se implementará de 2026 a 2030.
El programa tiene como meta principal impulsar la conservación, producción, transformación y comercialización del maíz nativo. Su arranque está previsto para 2026 en siete estados del sureste: Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco. Posteriormente, se extenderá para cubrir las ocho regiones agrícolas del país hasta 2030, con la expectativa de beneficiar a cerca de 1.5 millones de pequeños productores.
Estrategia y Objetivos
La estrategia se centra en la producción agroecológica mediante acompañamiento técnico y la organización de los campesinos en «comunidades milperas» (grupos de 100 productores), con apoyo de personal del programa Jóvenes Construyendo el Futuro.
Para fortalecer la autonomía tecnológica y la producción, se fomentará el uso colectivo de maquinaria ligera adaptada a las características de cada región.
Un pilar fundamental es el apoyo a la comercialización con valor agregado. Se asistirá a los productores en la transformación y venta directa de su excedente, promoviendo la creación de cooperativas de mujeres campesinas (ej. tortillerías) con un sello de origen y asegurando un precio justo para que las ganancias beneficien directamente a las familias productoras.
La meta fijada para 2030 es incrementar la producción de maíz nativo en un 50% por hectárea, garantizando el autoconsumo de los agricultores y generando excedentes con valor agregado, al tiempo que se asegura la preservación de la diversidad genética. Expertos señalan que la limitación actual de la producción no es genética, sino agronómica, y afirman que con la aplicación de agronomía básica el rendimiento podría incluso triplicarse.




