Miedo a la Deportación Dispara Crisis de Salud Mental en Migrantes de San Juan

San Juan, Puerto Rico – El temor persistente a las deportaciones y redadas de las autoridades migratorias de Estados Unidos está provocando un grave deterioro en la salud mental de los migrantes indocumentados en Puerto Rico. La situación es particularmente crítica en San Juan, donde comunidades como la dominicana y la haitiana experimentan un aumento significativo en la búsqueda de apoyo psicológico, con reportes que incluyen intentos de suicidio.
Casos como el de Gerard Hernández, un dominicano de 41 años que reside en la Plaza Antonio R. Barceló de Barrio Obrero, San Juan, ilustran el profundo impacto de esta realidad. Hernández, cuya familia ha sido afectada directamente por detenciones y deportaciones, vive con el miedo constante.
Las cifras de arrestos por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) refuerzan esta preocupación. Entre el 1 de enero y el 7 de junio de este año, 568 inmigrantes fueron arrestados en Puerto Rico, de los cuales 421 eran de nacionalidad dominicana. Líderes comunitarios, como Leonard Prophil de la comunidad haitiana, han denunciado que estos operativos parecen estar enfocados desproporcionadamente en personas de piel oscura, calificándolos de «persecución racial».
Además del impacto psicológico, las redadas de ICE están afectando la asistencia de los trabajadores migrantes a sus empleos, lo que tiene consecuencias tanto para los individuos como para los empresarios locales. La desconfianza se ha exacerbado por la polémica entrega de datos de personas sin estatus legal por parte del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) a ICE, presuntamente obtenida de solicitudes de licencias de conducir.
Esta crisis de salud mental entre los migrantes se agrava en un contexto donde Puerto Rico ya enfrenta altos índices de problemas de salud mental en su población general, lo que añade una capa de complejidad a la situación.





