Mulino y el Darién: Un giro radical en la política migratoria panameña

José Raúl Mulino, en su primer año como presidente de Panamá, marcó un antes y un después en la política migratoria regional al prácticamente cerrar el paso migrante por la selva del Darién, una de las rutas más transitadas y peligrosas de América Latina. Implementó medidas de control fronterizo sin precedentes, como cercas, bloqueos de rutas clandestinas y patrullajes intensivos, además de firmar acuerdos con Estados Unidos que permitieron el financiamiento de vuelos de repatriación.
Gracias a estas acciones, el flujo migrante cayó de más de 520,000 personas en 2023 a tan solo 2,927 en el primer semestre de 2025, con apenas una decena de cruces en junio. Aunque el gobierno celebra los resultados como un logro en seguridad nacional, organizaciones humanitarias han levantado alertas por las consecuencias sociales, económicas y éticas de estas políticas, incluyendo el cierre de albergues y afectación a comunidades como Bajo Chiquito que dependían del tránsito migratorio.





