Portugal Endurece Ley de Extranjería: Inmigrantes en Lisboa Preocupados por la Reagrupación Familiar

La nueva Ley de Extranjeros en Portugal entró en vigor este jueves en Lisboa, impulsada por el Gobierno de centroderecha, generando incertidumbre y preocupación en la comunidad inmigrante. La reforma, que busca un control más estricto de los flujos migratorios, introduce cambios significativos, especialmente en los requisitos para la reagrupación familiar y el acceso de ciudadanos de países de lengua portuguesa.
Cambios Clave en la Legislación
Las medidas centrales de la nueva normativa son:
- Restricción de la Reagrupación Familiar: El requisito para solicitar la reagrupación familiar se endurece, exigiendo ahora un mínimo de dos años de residencia legal en Portugal. Se contemplan excepciones para las parejas con hijos.
- Foco en la Alta Cualificación: La ley prioriza y busca facilitar la expedición de visados de trabajo para individuos con «actividades altamente cualificadas», orientando la política migratoria hacia la captación de talento específico.
- Requisitos para Nacionales Lusófonos: Ciudadanos de países de lengua portuguesa, como Brasil, ahora deben obtener el permiso de residencia temporal antes de su llegada a Portugal. Se elimina así la práctica previa de entrar al país con un visado de corta duración y solicitar la residencia una vez allí.
Impacto en la Comunidad Inmigrante
La entrada en vigor de la ley ha provocado confusión y angustia entre los inmigrantes, particularmente en Lisboa. Ciudadanos brasileños, un grupo significativo en Portugal, acudieron a las oficinas de la Agencia para la Integración, Migraciones y Asilo (AIMA) expresando su confusión sobre cómo estos cambios afectarán sus planes de vida, en especial los de reagrupación familiar.
El Gobierno justifica el endurecimiento de las normas en parte debido a la saturación y los largos retrasos que la AIMA ha experimentado en la tramitación de solicitudes de residencia y visados, incluyendo los visados ‘gold’.
Anuncio de Futuras Reformas
El Gobierno ha adelantado que la ley de extranjería es solo la primera de una serie de reformas migratorias. Entre las próximas medidas se encuentra un cambio en la Ley de Nacionalidad que busca aumentar el período mínimo de residencia legal necesario para solicitar la nacionalidad portuguesa: de 5 a 7 años para ciudadanos lusófonos y a 10 años para el resto.





