Rusia busca volver a la carrera lunar con apoyo de China

Rusia intenta recuperar su protagonismo en la exploración espacial tras el fracaso de la misión Luna-25, que se estrelló en 2023. Para lograrlo, ha fortalecido su alianza con China en un ambicioso proyecto internacional en el que participan alrededor de 15 países.
El plan conjunto incluye la creación de la Estación Internacional Científica Lunar, una futura base destinada a la investigación científica y el desarrollo tecnológico en la Luna. Como parte de este avance, Rusia prevé iniciar en 2026 estudios para seleccionar zonas adecuadas de alunizaje y construir instalaciones en la superficie lunar.
Además, el país trabaja en nuevas tecnologías, como un propulsor espacial nuclear, que permitiría acelerar la exploración del espacio profundo. Sin embargo, Rusia enfrenta un retraso significativo frente a otras potencias, especialmente Estados Unidos, que avanza con misiones como Artemis II.
El panorama se complica aún más tras el logro de India con la misión Chandrayaan-3, que consiguió alunizar en el polo sur de la Luna. Mientras tanto, las próximas misiones rusas, Luna-27A y Luna-27B, han sido aplazadas hasta 2029 y 2030.
En este contexto, Rusia busca reposicionarse en la carrera espacial mediante alianzas estratégicas y avances tecnológicos, aunque todavía se mantiene rezagada frente a otras naciones líderes.





