Rusia criminaliza la búsqueda de «información extremista» en internet

Moscú, Rusia – El Consejo de la Federación, la cámara alta del Parlamento ruso, ha aprobado una nueva ley que impone castigos por la búsqueda deliberada de información catalogada como «extremista» en internet. Esta medida, que ya cuenta con el aval de la Duma (cámara baja) y está a la espera de ser promulgada por el presidente Vladímir Putin, intensifica el control estatal sobre el acceso digital en el país.
La legislación establece como delito la búsqueda intencional y el acceso a contenidos extremistas en línea, con multas que pueden alcanzar los 64 dólares. Sin embargo, la ley no especifica cómo se distinguirá entre un acceso casual y uno «metódico», generando preocupación por su ambigüedad. La definición de «extremismo» en Rusia es notablemente amplia, abarcando desde organizaciones opositoras como la Fundación Anticorrupción de Alexei Navalny, hasta grupos como el «movimiento LGBT internacional».
Contexto de la represión digital
Esta ley se inscribe en una política gubernamental cada vez más restrictiva sobre el uso de internet y el contenido no autorizado por el Kremlin. Desde la invasión de Ucrania en febrero de 2022, el gobierno ruso ha incrementado la represión contra las voces críticas, cerrando medios de comunicación, bloqueando plataformas y persiguiendo a periodistas y ciudadanos por publicaciones consideradas «antipatrióticas».
Aunque el método exacto de rastreo de búsquedas por parte del Estado no ha sido detallado, expertos sugieren que Roskomnadzor, el organismo de control de las comunicaciones, está utilizando cada vez más tecnologías de inspección profunda del tráfico. Además, las autoridades rusas han redoblado sus esfuerzos para bloquear los servicios VPN, herramientas empleadas por millones de rusos para sortear la censura impuesta.
Organizaciones de derechos humanos y defensores de la libertad de expresión han alertado sobre el impacto de estas medidas, que restringen gravemente el acceso a información independiente y criminalizan la simple búsqueda de contenido disidente, mermando significativamente la libertad de expresión en Rusia.





