“Trinidad y Tobago se alinea con Trump y desata crisis con Venezuela por despliegue militar”

La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, ha declarado públicamente su apoyo al masivo despliegue militar ordenado por el presidente estadounidense Donald Trump en aguas del Caribe, como parte de una ofensiva contra el narcotráfico. Esta postura ha generado una escalada de tensiones con el gobierno de Venezuela, que considera la presencia militar como una amenaza directa a su soberanía.
“El despliegue por parte del gobierno de Estados Unidos de activos militares en la región del Caribe para destruir a los carteles terroristas de la droga cuenta con el apoyo total del gobierno de Trinidad y Tobago”, expresó Persad-Bissessar en un comunicado oficial.
La situación se agravó tras la llegada del destructor estadounidense USS Gravely a aguas trinitenses, lo que provocó una fuerte reacción del gobierno venezolano. La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, propuso suspender todos los acuerdos bilaterales en materia de gas con Trinidad y Tobago.
Además, el gobierno trinitense puso en “alerta general” a su Ejército el 31 de octubre, en medio de la creciente tensión regional. Manifestantes venezolanos salieron a las calles en Caracas para protestar contra la postura de Trinidad y Tobago, acusando al país insular de actuar como plataforma logística para una posible intervención militar.
Expertos en geopolítica advierten que esta alineación con Estados Unidos podría tener consecuencias económicas y diplomáticas para Trinidad y Tobago, especialmente en sus relaciones energéticas con Venezuela. El país caribeño ha sido históricamente un socio estratégico en materia de gas, pero la crisis actual podría poner en riesgo acuerdos clave.





