Trump responsabiliza a Zelenski por extender la guerra al rechazar la entrega de Crimea a Rusia.

Washington D.C. – El expresidente Donald Trump y el vicepresidente JD Vance han intensificado su presión sobre el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, instándolo a aceptar un acuerdo que implicaría la cesión de territorio a Rusia, incluyendo Crimea, como vía para poner fin al conflicto. Esta presión se produce en un momento crítico, con negociaciones de paz tambaleantes y acusaciones de estancamiento por parte de ambos bandos.
Trump, en una serie de publicaciones en su plataforma Truth Social, acusó a Zelenski de prolongar «los campos de la muerte» al rechazar la propuesta de ceder Crimea, territorio que, según Trump, se perdió durante la administración Obama. «Declaraciones inflamatorias como las de Zelenski» están dificultando la búsqueda de la paz, afirmó Trump, añadiendo que Zelenski «puede lograr la paz o puede luchar por otros tres años antes de perder el país entero».
Paralelamente, el vicepresidente Vance reveló que Estados Unidos ha presentado una propuesta «muy explícita» a Rusia y Ucrania, instándolos a aceptar un acuerdo que «congelaría las líneas territoriales a un nivel cercano a donde están hoy», lo que implicaría que ambas partes cederían parte del territorio que controlan actualmente. Vance advirtió que, de no llegarse a un acuerdo, Estados Unidos se retiraría del proceso de negociación.
La presión de Trump y Vance se produce en medio de la cancelación de una reunión clave en Londres entre altos diplomáticos de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Ucrania, lo que ha generado dudas sobre el futuro de las negociaciones. Zelenski, por su parte, ha reiterado su negativa a ceder territorio ucraniano, afirmando que «No hay nada de qué hablar: es nuestra tierra, la tierra del pueblo ucraniano».
Un alto funcionario europeo, bajo condición de anonimato, reveló que la propuesta estadounidense, inicialmente presentada como «ideas» en París, fue posteriormente presentada como una oferta «final», lo que sorprendió a los funcionarios ucranianos. Zelenski ha insistido en un alto el fuego inmediato e incondicional, acusando a Rusia de dilatar las negociaciones mientras busca ganar terreno en el campo de batalla.
El Kremlin, a través de su portavoz Dmitry Peskov, reconoció que las partes aún no han logrado acercar sus posiciones en algunos temas, pero confirmó que las consultas con funcionarios estadounidenses continúan. Se espera que el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, visite Moscú esta semana.
Mientras tanto, la violencia persiste en Ucrania. Un ataque con drones rusos contra un autobús en la región de Dnipropetrovsk dejó nueve civiles muertos y decenas de heridos.
La viceprimera ministra y ministra de Economía de Ucrania, Yuliia Svyrydenko, reafirmó la postura de su país, declarando que «Ucrania está lista para negociar, pero no para rendirse».
La propuesta estadounidense de un alto el fuego de 30 días, que implicaría que Rusia mantenga el control del territorio ucraniano ocupado, ha generado divisiones entre los aliados europeos. Algunos reconocen la realidad de la ocupación rusa en cinco regiones ucranianas, mientras que otros se muestran cautelosos ante la idea de intercambiar territorio por paz.
El jefe de la oficina presidencial de Ucrania, Andrii Yermak, afirmó que Ucrania sigue comprometida con los esfuerzos de paz, pero acusó a Rusia de rechazar un cese al fuego incondicional y de manipular las negociaciones.






